El “Estridentismo” y la Radio.

Portada del libro de List Arzubide. (Fuente).

La invención de la electricidad, la proliferación de las máquinas y los sistemas de comunicación como la radio, el telégrafo o el teléfono; en pocas palabras: los inventos del siglo XIX y principios de siglo XX, fascinaron a un grupo de jóvenes artistas en el México postrevolucionario.

Autonombrados como “Los estridentistas”, este grupo de creadores exaltaban en sus textos los nuevos brillos industriales. ¹

Se inició el 31 de diciembre de 1921 en la Ciudad de México, tras el lanzamiento del manifiesto Actual Nº1 por el poeta Manuel Maples Arce.

Fermín Revueltas, Andamios exteriores, 1923. Respuesta plástica al poemario Andamios interiores (1922), de Maples Arce. (Fuente).

Manifiesto Estridentista, de Manuel Maples Arce. (Fuente). (Ver texto).

A él se sumaron Arqueles Vela, Germán List Arzubide, Salvador Gallardo, Germán Cueto, Fermín Revueltas, Ramón Alva de la Canal, Luis Quintanilla y Leopoldo Méndez, quienes constituirían el grupo estridentista, propiamente dicho. Además hay un grupo de artistas que estuvieron ligados en diversas circunstancias al movimiento y que pueden considerarse, en distintos grados, estridentistas: Jean Charlot, Tina Modotti, Gastón Dinner, Armando Zegrí, Humberto Rivas Panedas, Luis Ordaz Rocha, Xavier Icaza, Diego Rivera, Silvestre y Fermín Revueltas.

Ramón Alva de la Canal, Estación de radio de Estridentópolis, c. 1925. “La radio conectaba con el mundo exterior, permitía transmitir poesía y sus torres de transmisión expresaban el anhelo vertical de la urbe moderna”. “La ciudad estridentista”; nombre que, desde la percepción del estridentismo, está asociado con Xalapa, ciudad donde el núcleo vanguardista residió entre 1925 y 1927. Sin embargo, Estridentópolis no debe identificarse física ni históricamente con la capital del Estado de Veracruz, pues obedece más a la proyección del imaginario poético estridentista de la ciudad como espacio donde se cumple cierta idea de modernidad, la del México de los años 1920, sin ser una proyección futurista. Según las descripciones y las representaciones gráficas y plásticas que dan los propios estridentistas, es una ciudad absurda, vertiginosa, sede de la modernidad multitudinaria. Estridentópolis como construcción de una perspectiva, de una mirada, se debate entre la utopía y la distopía. (Fuente). 

En 1925, los principales estridentistas se establecen en Xalapa (que será rebautizada y proyectada en sus obras como Estridentópolis), donde realizan una gran labor editorial, cultural y educativa, colaborando en la fundación de la Universidad Veracruzana, bajo los auspicios del gobernador de Veracruz, Heriberto Jara, hasta que éste fue depuesto, por el gobierno federal, debido a su apoyo a la defensa de los derechos de los obreros frente a las compañías petroleras estadounidenses y británicas, en la cuestión de la explotación petrolera.

Así, al verse privado de su protector, el grupo estridentista se disolvió en 1927. Cada uno continuó produciendo obras por separado, y es así como encontramos autores produciendo aún en los años 1980 y años 1990.

Los estridentistas dan cabida a las expresiones de la cultura popular y de masas del México de los años 1920, lo mismo que asimilan influencias de otras vanguardias como el futurismo, el cubismo y el dadaísmo. Su eclecticismo los llevó a procurar una simbiosis original entre todas las tendencias de la vanguardia, además de desarrollar una dimensión actualista y social, derivada de la Revolución mexicana. Junto con los Contemporáneos, representan el impulso de renovación estética y cultural hacia una literatura moderna y cosmopolita. Entre sus revistas se cuentan Ser (1922), Irradiador (1923), Semáforo (1924) y Horizonte (1926-1927) además del periódico “El Gladiador”.

Izq.: El núcleo del grupo estridentista. De izq. a der.: Germán List Arzubide, Ramón Alva de la Canal, Manuel Maples Arce, Leopoldo Méndez y Arqueles Vela (Xalapa, Veracruz, 1925). Der.: Ramón Alva de la Canal, El Café de Nadie, 1930. Claro ejemplo del hermanamiento entre escritores y artistas plásticos estridentistas: la denominación de este cuadro dio título previamente (1926) a una novela corta de Arqueles Vela. Es un retrato colectivo de tintes cubofuturistas en el que, en un ambiente de tertulia, se distingue (de izq. a dcha. y de arriba a abajo) a Germán List Arzubide, Manuel Maples Arce, Salvador Gallardo, Arqueles Vela, el propio Alva de la Canal y Germán Cueto. (Fuente).

Al decir de uno de sus miembros más destacados, List Arzubide, “El estridentismo se llamó así por el ruido que levantó a su derredor. ¿Qué fue lo conseguido? Sacudir el ambiente. Si hoy no se admiten dioses literarios, fue nuestra irreverencia la que los arrojó de los altares”.1

Este tono, aunque necesario, era insuficiente: sus límites estaban ahí donde perdía su efectividad como sorpresa, como excepcionalidad; había, dice Schneider, “de buscar apoyo en el orden social como justificación del quehacer artístico”;2 había de volver los ojos al pueblo y hacia él dirigirse y, si era preciso, educarlo.

Más adelante otros grupos, desprendidos del arrebato estridentista, harán suya la idea y en sus postulados habrá un sustento pedagógico. La solicitud estridentista para transformar a la poesía, por otro lado, no se perdía en los manifiestos, encontraba su equilibrio con la publicación de poemarios como el de Maples Arce, Andamios interiores, de 1922, o novelas como la de Arqueles Vela, La señorita etcétera, de 1923. ²


Ilustración de Alva de la Canal .

“El Estridentismo es hermano de leche de  la Radiofonía. ¡Son cosas de vanguardia!”, escribió Carlos Noriega Hope (director del semanario mexicano “El Universal Ilustrado”), en 1923, ante la emisión radiofónica de TSH. Poema de la radiofonía”, por Manuel Maples Arce, quizá el primer poema mundial concebido  expresamente para este medio y transmitido a la vez por el propio autor.

Para un movimiento de vanguardia como el Estridentismo, la radio, era el medio mas avanzado de comunicación de masas de esta época, capaz de llegar su mensaje vanguardista de transformación estética y a la vez social de “despertar” a una sociedad dormida. Hasta diseñaron una Estación de Radio para Estridentópolis (como así bautizaron a la ciudad de Xalapa).

Se podrán escuchar, seguidamente,  varios fragmentos del primer manifiesto Actual nº1 (1921) y de los poemas radiográficos del libro Andamios interiores (1922) en la misma voz de su autor Manuel Maples Arce (creador del Estridentismo).

También se presentan adaptaciones sonoras de textos estridentistas entre 1922-1928, donde aparece la radiofonía de forma crítica y humorística, como en las obras de Kyn Taniya y Xavier Icaza.

Especialmente en los textos de Xavier Icaza, la radio aparece como un elemento fuerte de mediación social y cultural, como los discursos radiofónicos emitidos desde altavoces que emergen de volcanes como en su obra Magnavoz” (1926) o de elementos críticos de mediación político-económica de la radio en Panchito Chapopote” (1928),  donde los poderes extranjeros de Washington, la Bolsa de New York y de Europa (simbolizadas por varias estaciones de radio, 1, 2, 3, 4, 5, 6…) felicitan al nuevo presidente de gobierno mexicano, en un gesto irónico de Icaza que se traduce como una normalización de los intereses privados internacionales sobre los nacionales: “Doy para que me des. Doy para que hagas (…) El país se va a normalizar”. ³

audioiconRADIO Y ESTRIDENTISMO I: “De los poemas radiográficos a todas radios felicitan al presidente” (1922-1928).

Realización del podcast temático: Fonoteca Nacional de México. Investigación y presentación de material sonoro: Miguel Molina Alarcón. Guión: Miguel Molina Alarcón y Erika López. Producción: Erika López. Locución: Erika López y Tito Rivas. Operador técnico: Pablo Jibran Flores. Asistente de producción: Mauricio Olvera. Fecha de emisión: 1 al 7 de junio de 2015. (Fuente)


audioicon“Troka, el poderoso”, una serie de cuentos infantiles para la radio creada por el estridentista Germán List Arzubide y musicalizada por Silvestre Revueltas.

En 2007, el artista multimedia Miguel Molina Alarcón reconstruyó una de las primeras emisiones de la radio educativa en México.

Escuchemos esta versión de cómo pudo haber sonado esa transmisión en 1933. (Fuente).

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Nota: Los textos incluidos en esta entrada han sido compilados de distintas fuentes, cuyo origen está indicado por las referencias respectivamente insertadas.
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