Emotivas reliquias de radio operadores inmolados en la Primera Guerra Mundial.

Dos de las más conmovedoras reliquias pertenecientes a los tiempos en que los valientes radio operadores de los barcos eran sacrificados en acción, por bombas, minas o torpedos, en la trágica conflagración que significó la Primera Guerra Mundial, son sin duda dos objetos que quedaron registrados por la historia:

El primero, el libro de guardia que llevaba la estación radiotelegráfica a bordo del “Floandi”, el radiotelegrafista Douglas Morris.

El libro de guardia del HMS Floandi, que fue alcanzado por una lluvia de balas. El radio operador telegrafista, estaba haciendo una entrada en él en el momento del ataque y fue encontrado muerto en el cuarto de radio. (Foto Horace Nicholls, Crédito de la imagen Imperial War Museum Photograph Archive Collection, Imperial War Museums.

Su última página escrita tenía la raya del lápiz que dejó el recorrido de su mano cuando cayó herido de muerte por la metralla austríaca. 

Las fotografías muestran el estado en que quedó el libro del barco…

El libro de guardia, empapado, del joven operador Morris, registra el postrero trazo, ya que estaba escribiendo en él, cuando la lluvia de plomo lo envió a la eternidad.

Su trágica historia prueba la perpetua evidencia de la devoción que esos bravos hombres tenían por su deber, estando cara a cara con la posibilidad de sufrir la muerte. 

El “Floandi”, que recibió importante daño de un crucero austro-húngaro en el Estrecho de Otranto. (Crédito de la imagen, adaptada).

…aunque los detalles se han desvanecido por el daño sufrido y las fechas no son legibles. Aunque se lee el nombre de la embarcación. (Fuente).

Douglas Morris Harris, había nacido en 1898 en Pennfields, Wolverhampton, Inglaterra, y se empleó como telegrafista a bordo del buque italiano “Floandi”.

Estos cruceros armados eran utilizados para bloquear el puerto de Cattaro (Kotor) para evitar que la Marina austríaca incursionara por el Adriático.

En la noche del 14/15 de mayo de 1917, los cruceros fueron atacados por tres buques de guerra austríacos, el Helgsland, el Saida y el más ligero Novara.

Harris permaneció en su puesto durante la batalla ocurrida en aguas del Mar Adriático, pero fue herido de muerte: tenía solamente 19 años de edad.

Por su valentía recibió uno los más altos honores de Italia.

Un recordatorio o memorial a Douglas Morris Harris se halla en St Peter’s Gardens, Inglaterra.

(Crédito de la imagen: wolverhamptonswar.wordpress.com)

El Harris Memorial fue creado por el escultor Robert Jackson Emerson (1878-1944), que fue, además,  profesor de escultura y dibujo en la Escuela Municipal de Arte, de Wolverhampton, entre 1910 y 1942.

El infortunado Harris, (que había trabajado en una panadería antes de anotarse en la Marina), se muestra a tamaño natural, con el nombre “Admirable” en su gorra, pues ese fue el nombre de la nave en la que fue originalmente alistado. Fue cedido como radio operador telegráfico a la Floandi, de la Armada  italiana. Harris, se quedó firme en su puesto,  y continuó enviando mensajes y haciendo entradas en su diario, hasta que fue muerto por un trozo de metralla.

Murió el 15 de mayo de 1917 y no parece haber recibido ningún premio por parte de Inglaterra, a pesar de los honores que sí fueron hechos por parte de los italianos. 

De todas formas, Wolverhampton, su ciudad natal, no se olvidó de él.

Construido en 1918, este monumento fue pagado por suscripción pública.

Una multitud de público se reunió frente a la Antigua Iglesia Colegiada de S. Pedro, (S.Peter ’s Old Collegiate Church), en Wolverhampton, el domingo 23 de junio de 1918, para asistir a la inauguración y descubrimiento del busto de Douglas Morris Harris, A.B., R.N.V.R., el heroico radiotelegrafista a bordo del drifter Floandi, quien, mientras el enemigo ametrallaba la embarcación, continuó enviando mensajes y sólo cesó su labor cuando le mataron. Cayó muerto sobre su libro de guardia, mientras escribía en él.  El monumento fue inaugurado por el Vice-Almiranted y General Mayor Mark Kerr, C.B., M.V.O., y en el bronc se puede leer la siguiente leyenda: “Douglas Morris Harris, A.B., R.N.V.R., the heroic wireless operator who continued to record messages in the log-book on the shell- torn drifter Floandi until killed by enemy gunfire, Adriatic Sea, May 15th. 1917”. (“Wireless World”, agosto de 1918, p. 298).

Momento de la imauguración del monumento en memoria de D. M. Harris, radiotelegrafista del Floandi, en Wolverhampton, Inglaterra.  (“Wireless World”, agosto de 1918, p.279).


Cliquee en la imagen para abrirla a mayor tamaño en un nueva pestaña de su navegador. (Crédito de la imagen: Ell Brown, Openplaques.org)


El segundo caso, no menos conmovedor, fue el de una boya de un submarino alemán que tenía escrito el mensaje: “Aquí está hundido el U.C. 42. Por favor telegrafíe inmediatamente al Comando de Submarinos, en Kiel”, segun se lee en “Wireless World” de marzo de 1918.

(Imagen crédito wrecksite.eu)

El SM UC-42 fur un tipo de submarino alemán del tipo UC II, tendeminas, de la Armada Imperial Alemana (en alemán: Kaiserliche Marine), durante la Primera Guerra Mundial.

El submarino fue encomendado para su construcción el 20 de noviembre 1915 y fue botado el 21 de septiembre de 1916. Fue comisionado en la Armada Imperial alemana, el 18 de noviembre de 1916, como SM UC-42.

En una trágica carrera que abarcó seis patrullas, desde el 1 de enero de 1917, el UC-42 ocasionó el hundimiento de un total de trece buques, de un total de 9636 toneladas de desplazamiento, y la inhabilitación de un buque de guerra, de 1.210 toneladas.

El último viaje del UC-42

El UC-42 navegaba en su última patrulla, el 1 de septiembre 1917, cuando el 31 de octubre 1917, una torpedera TB 055 acompañaba a una flotilla de barreminas, que operaban en la entrada al puerto de Cork.

A las 15.00 horas, se observó una mancha de aceite que flotaba en la superficie del agua.

Siguiendola, la torpedera 055 utilizó su hidrófono, para ver si el aceite procedía de un submarino. Se escucharon reportes de sonidos mecánicos fuertes, de “martilleo” y “ruidos de turbinas similares”  y, creyendo que, en efecto,  se trataba de un submarino, se lanzó una boya de señalización, seguido poco después por una carga de profundidad.

Tras la detonación de la carga, la 055 regresó a la zona y se encontró que el volumen de aceite que flotaba había aumentado, y había burbujas que suben a la superficie.

TB 055 apeló al cercano dragaminas HMT Sarba para obtener ayuda. El Sarba utilizó su hidrófono, pero no detectaron sonidos del presunto submarino.

Una segunda carga de profundidad se dejó caer y el Sarba permaneció en la zona durante la noche.

A la mañana siguiente, el  HMD Sunshine y la TB 058 barrió la zona alrededor de la mancha, para confirmar que el incidente no había sido una falsa alarma causada por un viejo naufragio.

El 2 de noviembre, el petróleo aún estaba saliendo a la superficie y buzos llegaron para inspeccionar los restos del supuesto naufragio.

Los buzos reportaron un submarino alemán yaciente tendido en el fondo del mar, con su popa arrancada, y una placa de bronce en su torre de mando que tenía la inscripción “C42 de 1916”.  Lo  identificaron como el UC-42.

No hubo sobrevivientes a pesar de que algunas de las escotillas, se encontró, que se habían abierto. Se cree que, probabablemente, el submarino había sido hundido por una de sus propias minas, detonando en su parte trasera mientras estaba minando.

27 marinos alemanes, sus tripulantes murieron.

Cuando se informó del hundimiento y la identificación del submarino, el Almirantazgo británico solicitó el envío de una muestra con fines de verificación, y en diciembre de 1917, los buzos recuperaron la boya telefónica desde la torre de mando. 

Crédito de la imagen: kinsaleangling.com

El redescubrimiento

El pecio se encontró el 6 de noviembre de 2010, por buceadores irlandeses, a tan sólo 27 metros (89 pies) de la superficie, fuera de Roche’s Point Co. Cork. Se encontró con “poco obvio daño explosivo”. Un número de serie impreso en una de las hélices, permitió la identificación positiva como UC-42.

El UC 42 redescubierto en Cork – Placa del submarino estampada en la hélice. (Foto: Timmy Carey, en RTE.news, 24 de enero de 2011).

Una placa conmemorativa fue adosada a la popa de la embarcación y de acuerdo a la Ley Marítima Internacional, es ahora una tumba de guerra, intocable y de la responsabilidad de la Deutsche Marine.

Crédito de la imagen: kinsaleangling.com


Estos dos objetos se expusieron en  la Exposición Imperial de la Guerra, que fue abierta en Burlington House, Piccadilly, a principios de enero de 1918, y que atrajo a miles  de visitantes. El producido por las entradas vendidas, fue a beneficio de la Sociedad de la Cruz Roja, según se puede leer en la ya mencionada publicación inglesa “The Wireless World”, de marzo de 1918.

 

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2 respuestas a Emotivas reliquias de radio operadores inmolados en la Primera Guerra Mundial.

  1. Horacio Lu1mhc dijo:

    Realmente me encanto !! Estupendo trabajo te felicito amigo … EXCELENTE…

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