Última entrevista a Máximo Mewe en “Cartas a RN”, Radio Nederland Wereldomroep. (2007).

Máximo Mewe, fue un caballero de la radio, de origen chileno. De una voz privilegiada y elegante, fue actor de radioteatro en su infancia, locutor, productor de radio, empresario radial.

Trabajó en sus últimos años de vida (falleció en Buenos Aires, Argentina en 2007) en el departamento español de Radio Nederland, donde fue productor y locutor  en la decada de los 80 y 90.

A mediados del setenta abandonó Chile para viajar a los Estados Unidos y trabajar en la Voz de América. También en La Voz de la OEA.  De esa época datan sus primeras colaboraciones para Radio Nederland.

Fue Néstor Hugo Cárcamo, ex locutor de Radio Presidente Prieto de Valparaíso, que como Director de la seccion Hispana, llevó a Maximo a Holanda, para agregarlo a su equipo de internacionales voces chilenas. También Néstor Hugo Cárcamo, llevó a Sergio Silva Acuña, hermano de Iván. ¹

Posteriormente trabajó en varias empresas e instituciones de producción radiofónica vinculadas principalmente a la cultura y la educación. Viajó luego a España, después a Italia, y recaló finalmente en Buenos Aires.

El día de su fallecimiento, en el programa “La Matinal” de Radio Nederland, también ya desaparecida,  José Zepeda lo recordaba así:

Máximo nació en la radio. Y no es una manera de decir. Su madre era propietaria de una emisora en el puerto de Valparaíso, Radio Caupolicán. De niño tomó contacto con el micrófono y se fue haciendo como muchos en esos años, al ritmo de la vida y de la experiencia propia y ajena.

El amor por lo artístico lo traía en la sangre, herencia italiana de Lucia D’ambra, actriz, directora de teatro. Mujer batalladora a la que su hijo adoraba. Máximo contaba con orgullo que su madre tenía una regla de oro, y le decía: “Mire, mijito, hasta los 18 años mando en esta casa por determinación de la ley, después de los 18, yo soy la ley”.

Mewe era perfeccionista en su trabajo, ocurrente con el uso del idioma en radio, buen improvisador, rezongón como el sólo, pero alegre y dicharachero en la amistad personal. Tenía historias para regalar y los oyentes lo querían porque el arte de comunicar no se aprende, se trae puesto desde la cuna.

En su última entrevista en Radio Nederland, Jaime Báguena conversó animadamente con Máximo Mewe en ocasión de su despedida, cuando se jubiló anticipadamente para disfrutar de su vejez como productor y profesor. ²


Uno de sus programas más recordados fue Euroimpactos musicales.


También…

Mi tio Maximo Mewe (Pequeño homenaje a mi tio Maximo Mewe, excelente tipo, profesional de radio y mi segundo papá). Publicado el 18 jul. 2008 en You Tube por eagleone67.


Fuentes consultadas:

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Guglielmo Marconi y telegrafía inalámbrica. (Tarjeta de cigarrillos Hill’s, Inglaterra, 1929)

“Invenciones científicas y descubrimientos” emitido en 1929, por Hill’s Cigarettes, Inglaterra. # 8 Guglielmo Marconi y telegrafía inalámbrica.

“Nacido en Bolonia en 1875. En 1901, Guglielmo Marconi, en Hospital Point, San Juan de Terranova, por medio de una cometa, un alambre largo, un frágil tubo lleno de pequeñas partículas metálicas, y un auricular telefónico, escuchó las señales provenientes de Cornwall, Inglaterra, emitidas por sus ayudantes. Ningún alambre unía Poldhu, la estación de Cornwall y Hospital Point”.


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“La Cosa”. (“The Thing”). (1945).

En 1952, un agregado diplomático estadounidense en Moscú estaba escuchando inocentemente su radio de onda corta cuando oyó la voz del embajador estadounidense dictando cartas en la propia Embajada, a solo unos pocos edificios de distancia.

Inmediatamente, informó el incidente; pero aunque los estadounidenses examinaron las paredes de la oficina del embajador, no pudieron encontrar un dispositivo de escucha.

Como las transmisiones seguían recibiéndose, los estadounidenses enviaron desde su país a dos expertos técnicos con un equipo especial de radio búsqueda, con el que examinaron meticulosamente cada objeto en la oficina del embajador.

Finalmente rastrearon la señal hacia una inocua escultura gigante de madera, que representaba el Gran Sello de los Estados Unidos, colgada detrás del escritorio del Embajador.

Había sido dado como un regalo por el Komsomol, la versión soviética de los Boy Scouts.

Abriéndolo, encontraron una cavidad hueca y un objeto de metal tan inusual y misterioso en su diseño que pasó a la historia como ‘La Cosa’, en inglés ‘The Thing‘.

‘The Thing’ no tenía batería, ni cables, ni fuente de energía. Era solo una pequeña lata de metal cubierta por un lado con papel de aluminio, con una larga barba metálica sobresaliendo por otro lado. Parecía demasiado simple para ser cualquier cosa.

Esa noche, el técnico estadounidense durmió con ‘The Thing’ debajo de su almohada. Al día siguiente lo sacaron de contrabando del país para su análisis.

Los estadounidenses no podían entender cómo funcionaba ‘The Thing’ y tuvieron que pedir ayuda a los británicos.

Después de algunas semanas, los británicos finalmente descifraron el secreto de ‘The Thing’.

Ese pequeño objeto era una cavidad resonante. En este dispositivo las ondas de radio resuenan a una una frecuencia particular, como un diapasón. La antena metálica tenía la longitud justa para retransmitir uno de los armónicos más altos de la señal.

El resonador se encontraba justo detrás de una pieza de madera especialmente delgada debajo del pico del águila. Cuando alguien en la habitación hablaba, las vibraciones en el aire sacudían la lámina, deformando ligeramente la cavidad, lo que a su vez hacía que la señal resonante se volviera más débil o más fuerte.

Como descubrió el agregado, se podía escuchar esta señal modulada en una radio como una transmisión regular. ‘The Thing’ era un micrófono inalámbrico con control remoto.

Había estado colgado en la pared del embajador durante siete años.

‘The Thing’ fue diseñado por el inventor ruso soviético Léon Theremin, más conocido por su invención del theremin, un instrumento musical electrónico.

El principal componente operacional de ‘The Thing’, un micrófono de cavidad resonante, había sido patentado por Winfield R. Koch de Radio Corporation of America (RCA) en 1941. En la patente estadounidense 2.238.117 se describe el principio de una cavidad resonante modulada por sonido. La energía de alta frecuencia está acoplada inductivamente a la cavidad. La frecuencia de resonancia se varía por el cambio de capacitancia resultante del desplazamiento del diafragma acústico. ¹

Hoy tenemos un nombre para lo que ‘The Thing’ es: una etiqueta RFID, ingeniosamente modificada para detectar vibraciones de sonido. Nuestro mundo está lleno de estas pequeñas piezas de metal y electrónica que te devolverán el sonido si la haces resonar al tipo correcto de ondas de radio.

Pero para 1952, esto era algo desconcertante. Esos pobres espías estadounidenses se enfrentaron a una pieza propia de la ciencia ficción.

Fue uno de esos momentos en los que el futuro se abre de repente a nuestros ojos, sin advertencias ni consideraciones sobre si estamos preparados para enfrentarlo.


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“Radio über Bord”. (Karl Rohr, “Fliegende Blätter”, 1930).


Fuente:

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“Las aventuras de Micro-farad y Milli-amp”.

Este texto surgió de la mente de algún ingeniero eléctrico con algún tiempo libre (y/o ninguna novia?). Publicado, se cuenta, en una cartelera de la compañía Mod-Comp, de EE.UU., más de cincuenta años atrás. ¹

Advertencia:

  • Terminología sugerente.
  • Puede requerir el conocimiento de terminología eléctrica.

Las aventuras de Micro-farad y Milli-amp

Una noche, cuando su carga era bastante alta, Micro-Farad decidió buscar a una linda bobina para hacerlo descargar. Recogió a Milli-Amp y la llevó a dar un paseo en su Megaciclo. Cruzaron el Puente de Wheatstone, alrededor de las ondas sinusoidales, y se detuvieron en el campo magnético por una corriente que fluía. 


Micro-Farad, atraído por las curvas características de Milli-Amp, pronto la tuvo completamente cargada y excitó su resistencia al mínimo. Él la colocó en el potencial de tierra, aumentó su frecuencia y logró disminuir su reluctancia.

Sacó su sonda de alto voltaje y la insertó en su enchufe, conectándola en paralelo y comenzó a cortocircuitar su resistencia de “shunt”. Completamente emocionado, Milli-Amp murmuró: “OHM-OHM-OHM”

Con su tubo funcionando al máximo y su campo vibrando con su flujo de corriente, causó que su “shunt” se sobrecalentara, y Micro-Farad se descargó rápidamente y drenó cada electrón.

Funcionaron toda la noche probando varias conexiones y tomas de corriente hasta que el núcleo de su imán se debilitó y perdió toda su fuerza de campo.
Luego, Milli-Amp intentó la autoinducción y dañó sus solenoides. Con su batería completamente descargada, Micro-Farad no pudo excitar su campo, por lo que pasaron el resto de la noche invirtiendo sus polaridades y volándose sus respectivos fusibles.


El texto original en inglés ².

The Adventures of Micro-farad and Milli-amp

One night when his charge was pretty high, Micro-Farad decided to seek out a cute coil to let him discharge. He picked up Milli-Amp and took her for a ride on his Megacycle. They rode across the Wheatstone Bridge, around the sine waves, and stopped in the magnetic field by a flowing current.

Micro-Farad, attracted by Milli-Amp’s characteristic curves, soon had her fully charged and excited her resistance to a minimum. He laid her on the ground potential, raised her frequency, and lowered her reluctance.

He pulled out his high voltage probe and inserted it in her socket, connecting them in parallel and began short circuiting her resistance shunt. Fully excited, Milli-Amp mumbled, “OHM-OHM-OHM.”

With his tube operating at a maximum and her field vibrating with his current flow, it caused her shunt to overheat, and Micro-Farad was rapidly discharged and drained off every electron.

They fluxed all night trying various connections and sockets until his magnet had a soft core and lost all of its field strength.

Afterwards, Milli-Amp tried self-induction and damaged her solenoids. With his battery fully discharged, Micro-Farad was unable to excite his field, so they spent the rest of the night reversing polarity and blowing each other’s fuses.

Voltagia Wattson by Ssenkradimes en Deviantart.

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“Manual para la Escucha de las Ondas Cortas”. (Teo Veras).

Teo Veras, (República Dominicana, 1951-2018), fue un verdadero maestro de radio, Radioaficionado, Diexista y locutor, radiodifusor, Director General de “La 91FM”, Santo Domingo, R.D., productor de “El Matutino de Teo Veras” y “uno de los principales innovadores de la radio dominicana”. Autor del libro  “Las telecomunicaciones en las Américas y República Dominicana. Origen y desarrollo”. (2009), donde a través de 932 páginas ofreció una cronología desde los orígenes de las comunicaciones hasta nuestros días, con énfasis en República Dominicana.

En 1981, produjo una cassette denominado “Manual Para la Escucha de las Ondas Cortas”,  un documental sonoro, excelentemente producido, y de indudable referencia, presentando una introducción didáctica a los sonidos y modalidades del “apasionante mundo de las Ondas Cortas”. La primera parte trata de la descripción de receptores y antenas y elementos auxiliares para la práctica de la radioescucha y reporte de emisoras DX, código Q, código SINPO, RST, etc. . La segunda, incorpora, además,  ilustraciones sonoras. El cassete traía adjunto un folleto con ilustraciones y datos e informaciones, (el cual no tenemos en nuestro archivo).

Hoy ya un poco desactualizado, pues las radiodifusión en Ondas Cortas ya no tiene el atractivo que tuvo en sus años dorados, desde fines de la década del 30 a finales del 2000, sigue siendo, sin embargo,  un documento muy valioso y por demás disfrutable.

Teo Veras falleció tempranamente, el 17 de mayo de 2018, a los 67 años de edad. Y este es un homenaje desde LGdS a su trayectoria.

Esta grabación realizada con la tecnología de grabación de la época, cuando las emisiones de ondas cortas significaban el único contacto directo y rápido con las diversas culturas del mundo, antes (por supuesto), del Internet y el streaming. Es un documento sonoro histórico que pretende orientar a los entusiastas sobre este fascinante mundo de las telecomunicaciones, y recrear la vida del radioescucha antes de los nuevos sistemas. Aunque es posible hoy la sintonía de algunas emisoras internacionales en ondas cortas, cada día quedan menos, convirtiendo esta obra en una especie de “carga nostálgica”, que de seguro le hará vivir emocionantes recuerdos… Disfruten”.

Manual para la Escucha de las Ondas Cortas (Parte 1), Teo Veras.

Manual para la Escucha de las Ondas Cortas (Parte 2), Teo Veras.

“Las Ondas Cortas, un mundo fascinante”. ¡Lo sigue siendo!. ¡Gracias Teo Veras, descansa en paz!.


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